La reparación de la pieza, llevada a cabo por dos expertas de la Universidad del País Vasco, se ha realizado en dos fases. En primer lugar se procedió a la desinfección de la imagen mediante un tratamiento contra los insectos. Posteriormente se eliminó el repinte y se recuperó la policromía original de la obra para, a continuación, consolidar el soporte mediante el pegado de piezas y el relleno con yeso de los diversos huecos originados por la carcoma. Finalmente se ha imprimido una capa de barniz a toda la talla para garantizar su futura conservación.
La imagen de La Quadra representa a un San Pedro coronado y sedente con facciones robustas, aunque con gran delicadez expresiva. Tiene ojos de cristal, manos enguantados con joyas, y pies sobre un cojín rojo con borlas doradas que potencian la riqueza y majestuosidad que el escultor, desconocido, quiso representar con su obra. La policromía original, además, es de gran sutileza y calidad. |